La valentía y radicalidad en la propuesta de Inhumankind es algo difícil de explicar. Este dúo formado por Pablo Selnik y Álex Reviriego, representados en la flauta travesera del primero y el contrabajo del segundo, se adentraba en la, a priori, inverosímil tarea de crear un disco de black metal con sus instrumentos y algún pequeño añadido adicional. Es, a todas luces, una deconstrucción del estilo que exige (tanto para los intérpretes como para los oyentes), no solo un análisis profundo de qué es el black metal, de qué se compone y qué lo identifica, sino también del mismo lenguaje musical propio de cada instrumento, de la forma de interpretarlos, de grabarlos, de mezclarlos… Es una propuesta que pone muchas cosas del revés, y por ello, es también una propuesta…