Un lugar de espanto y sufrimiento. Así podríamos describir con muy pocas palabras el infierno, espacio al que, según algunas doctrinas, van a penar aquellos que tuvieron una vida impía, plagada de faltas, lejos de las leyes que proceden de la divinidad. Cierto es que alrededor del mundo cientos de culturas – especialmente en la antigüedad – han tenido una firme creencia en un mundo después de la muerte en ocasiones compuesto por un lugar elevado, positivo, y por otra parte a un oscuro rincón, negativo, plagado de dolor. Creencias que a veces han estado incluso geolocalizadas en puntos concretos, normalmente en el subsuelo ¿Tiene el infierno un lugar físico y tangible dentro de la Tierra? Probablemente, de existir, se trate de otra esfera, una dimensión que nunca podremos visitar…
