El que podamos girar una llave y que salga un potente chorro de agua limpia nos ha generado una falsa sensación de seguridad: pareciera que es un recurso inagotable y al que tenemos derecho por el puro hecho de estar vivos y, además, 71% de la superficie de la Tierra está cubierta por agua, ¡¿qué no?!
Sí, nuestro planeta es azul por cortesía de unos 1,386 millones de kilómetros cúbicos de agua, pero casi 97% es salada, 2% sí es fresca pero está congelada en los polos y eso nos deja con 1% para arreglárnoslas para vivir... ¡Ah, y de ese puntito porcentual, una tercera parte está en la superficie –ríos, lagos, presas, etc.– y el resto en el subsuelo!
Y sí, la gran mayoría sabemos que hay que cuidar…