Apetece colarse en este hotelito dentro del tranquilo barrio de Retiro,con su arquitectura afrancesada, junto a la lindísima calle Arroyo que, precisamente, le presta su nombre.Y, por supuesto, merece un aplauso su proyecto de interiorismo, que mezcla con calma y dulzura lo mejor de dos continentes. Del americano, la alegría en las composiciones, la espontaneidad, la sorpresa y algún emblema del diseño contemporáneo estadounidense; del europeo, la sabia calidez en los materiales, la equilibrada relación entre muebles y la pureza nórdica, tan atemporal. Sus artífices son Cecilia Nigro y Mariana Rapoport –las propietarias del hotel–, secundadas por Dolores Biocca y el estudio de arquitectura de Miguel Florio y Adriana Tedesco. Lo más llamativo, sin duda, es el área diáfana de la planta baja junto a la recepción, protagonizado por el…
