Para estrenar este número de enero, dedicado al interiorismo que viene, me he encaprichado de esta preciosa tela, distribuida por Gancedo, con unos gansos en plena migración. Puro simbolismo. Las líneas decorativas tienen costumbres parecidas. Unas llegan con mucho ruido y se pierden, silenciadas, en la distancia; otras sobrevuelan alto, dejando al avistador con la boca abierta, pero sin ponerse nunca a su alcance.Y, por último, se encuentran las que exploran el terreno, se sienten a gusto y se quedan. Nuestras preferidas.Asimismo, las tendencias chispeantes están muy bien, ponen diversión, renuevan, refrescan la casa... en suma, convierten en atractivo un aspecto cansino. Pero si se trata de pensar en una obra que dure, hagamos una criba.
Y a eso nos hemos dedicado en Nuevo Estilo, a otear el paisaje de…
