«Dormir, dar sus primeros pasos, jugar, leer cuentos...y,más tarde,estudiar y recibir amigos.Lo mejor que puede hacer el interiorismo, más allá de crear espacios bonitos, es mejorar la vida de quienes los habitan.Disfruto mucho diseñando las habitaciones de los críos, y descubriendo sus caras al verlas terminadas. Pienso principalmente en que no se nos queden pequeñas pronto. Que la familia aumente es maravilloso, pero las casas no crecen con nosotros. Huyo de los clichés y trato de hacer ambientes llenos de vida –rebosantes de texturas y donde, cuidadosamente elegidos,caben todos los colores–, mimando la iluminación para conseguir atmósferas diferentes.Es importante que todo sea accesible para ellos.Funcionalidad al poder,tanto para que puedan ser independientes al jugar,como para que aprendan a recoger ellos solos.Y que disfruten y hagan de su espacio en casa…