Hemos visto, muchas personas con asombro, algunas con entusiasmo y otras con indignación, las noticias sobre la toma del inmueble de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, ahora convertido en la Casa Refugio Ni Una Menos.
Días después, el 15 de septiembre, las madres de víctimas de feminicidio y de graves abusos, junto con activistas feministas, dieron un “grito”, al que llamaron “antigrita”. Frente a un nutrido grupo de gente, en su mayoría mujeres jóvenes, denunciaron: “No hay instituciones que estén respaldando, resguardando o atendiendo a las mujeres víctimas de violencia, no hay una mujer en este país que no haya vivido algún tipo de violencia y desde esa lógica es que se da inicio a esta antigrita”.
Horas antes, la tarde inició con música y baile, y cuando…