“ Tal vez tenga que salir del país.”
Estas palabras que pronunció Donald Trump hace unas semanas en Florida, cuando consideró públicamente qué haría si no lo reeligieran, deben rondarle tenazmente ahora que Joe Biden lo ha derrotado.
En efecto, apenas su rival sea inaugurado el 20 de enero del 2021, el expresidente tendrá que enfrentar un ajuste de cuentas inaudito, un espectáculo que, si utilizamos una de sus frases favoritas, el mundo nunca ha visto antes. Sin contar ya con la protección e inmunidad que su cargo le ha brindado hasta ahora, le esperan innumerables juicios por conducta fraudulenta y criminal, además de tener que pagar centenares de millones de dólares en deudas, multas e impuestos atrasados. Es decir, un porvenir aterrador, atiborrado de años de cárcel, humillaciones, pauperización.…