Años y años atrás, el autor de Las líneas de otras manos (2009) me daba este ansiado ejemplar para mí. Antes de tomar unas cervezas y unas tapas en una taberna centenaria de Sevilla, Antonio Rivero Taravillo —que publicó hace unos meses el extraordinario libro de poesía Un invierno en otoño, que comentaremos en el siguiente número de la revista— se refirió a otras tapas: los textos que, por su extensión, llamó así él ese día y que se volcaron en la citada recopilación pero que, en realidad, a mis ojos, constituían un gran festín, una comilona de ideas, comentarios, sabiduría literaria y vivencial. El género menor, el de la recensión breve de una novedad literaria, se convertía por obra y gracia de este gran homme de lettres (escritor, poeta,…