Por definición, el arte es esa actividad humana que, con finalidad estética, recrea un aspecto de la realidad o un sentimiento. Es decir, una actividad que, valiéndose de la belleza, sublima nuestros sentidos. Y esto es lo que consiguen artistas y artesanos de varias disciplinas y precisas manos.
“Despertar el espíritu”, como decía Hegel.
Nadie duda de que la pintura, la escultura, la música son buenos ejemplos.
Pero también esas miniaturas, esmaltes, grabados y engastes que enriquecen muchos relojes que, más allá de sus complicaciones técnicas, sus movimientos, alternancias y reserva de marcha, apuestan por la belleza. La pura belleza que cautiva y despierta los sentidos. Patek Philippe, Breguet,
Vacheron Constantin, Jaeger-LeCoultre... mantienen en sus colecciones un buen puñado de hermosos relojes en los que la indicación del tiempo se…
