Yo empezaría diciendo «es confortante»:–es confortante estar, sentirse urgido, hallarse disponible…Después añadiría «es sedativo»:–es sedativo amar, besar un rostro, mostrar una sonrisa aunque sea impuesta…Seguidamente haría lo posiblepor no ponerme pegas, intentarlo, buscarme un cómo en vez de un no lo entiendo…
Cuidar el sufrimiento nunca es fácil.Exige la presencia, manejarse con maña en el dolor, ser oportuno,hurgar en las distintas variantes que afloran en un cuerpo mancillado.
Más tarde asumiría los silencios,el tictac del reloj, lo que surgieracomo un nuevo lugar que aún no existepero al que es muy posible llegar juntos.
Por último abriría una ventana,daría a la luz cabida, que irradiara,que transformara el cuarto en un hogar,en un haz de ternura…
Uno de mis recuerdos más hermososprocede de mi madre: a pie de cama,–momento antes de irse–…
