Una analogía. ¿Si quisieras pintar las paredes del salón para renovar su decoración, no repararías las grietas y desconchones antes de iniciar la reforma? Con el cutis ocurre igual, para lucir un maquillaje perfecto, es indispensable realizarse a diario, noche y día, una limpieza impecable.
¿Cómo? Siguiendo las pautas de una limpieza personalizada día y noche. Sin excusas, sin perezas. Si usas base, máscara y blush, es fundamental eliminar los restos antes de acostarte y después, aplicarte tu crema de tratamiento. Por la mañana, limpia de nuevo. La piel también duerme y aprovecha la noche para deshacerse de sebo, células muertas, toxinas…
¿Con qué? Los suyo es utilizar un producto limpiador, loción, leche, jabón... cada uno tiene sus propios gustos, y también debemos adaptarnos al tipo de piel y, posteriormente,…
