EN marzo de 2001 conocimos a Máxima Zorreguieta, una joven argentina, rubia, pecosa y con una sonrisa deslumbrante, con la que el entonces príncipe Guillermo de Holanda anunció su compromiso. El 2 de febrero de 2002 contraían matrimonio en una romántica ceremonia en Ámsterdam, donde no faltaron los cariñosos gestos y dulces besos. También algunas lágrimas, puesto que su padre, Jorge Zorreguieta, que había sido ministro de la dictadura de Videla, fue vetado.
Pero este hecho no fue obstáculo para su amor. Es más, el hecho de que Máxima lo aceptase con dignidad y sin rencor, y que rápidamente aprendiese el idioma holandés, no hizo sino acercarla más a su pueblo.
«Que seas la misma»
Guillermo y Máxima se conocieron precisamente en España, durante la Feria de Abril de Sevilla…