SONRIENDO, caminando uno junto al otro e intercambiando miradas cómplices y confidencias. Así abandonaron el viernes 12 de julio Albert Rivera (39) y Malú (37) el Hospital HM Puerta del Sur, de la localidad madrileña de Móstoles, donde el político estuvo ingresado dos días tras un cuadro de gastroenteritis aguda producida, probablemente, por una infección de salmonella. Unas imágenes, que, aunque conscientes de que se esperaban con gran expectación, se produjeron en un marco de normalidad, la misma que desean que tenga su relación.
Encuentro con la prensa
Albert, incluso, se acercó a hablar con los medios de comunicación presentes, mientras Malú se despedía de él tocándole cariñosamente el brazo para indicarle que le esperaba en el coche. “Me pegué un buen susto. Hemos pasado unos días en el hospital,…
