SU CASA, SU FINCA
A pesar de estar ahogada por las deudas, Isabel ha luchado contra viento y marea para intentar conservar Cantora, finca que su hijo, Kiko, y ella heredaron de Paquirri. En la imagen, la tonadillera en mayo de 1992.
TRAS muchos años de temores, preocupaciones, dudas y deudas, parece que por fin Isabel Pantoja (68) ha decidido cambiar radicalmente de vida y dejar de agarrarse al pasado para vivir el presente. Pero, para ello, necesitaba previamente dar un paso importante, quizá el más difícil de su vida: deshacerse de Cantora, aquella finca gaditana donde disfrutó de los años más felices de su vida junto a su gran amor, Francisco Rivera Paquirri, pero también donde ha permanecido apartada del mundanal ruido durante décadas llorando su temprana pérdida.
“Una…