Siempre que nos hacemos cargo de la fragilidad y la dependencia intensas de un niño, se despiertan aspectos de lo que fuimos de pequeños, lo que vivimos, la forma en que se nos trató, aquello que nos dio seguridad, pero también aquello que nos hizo daño”, señala el doctor en Psicología Carlos Pitillas. Entrevistamos a este experto en vínculos con familiares vulnerables.
▪¿Qué heridas de la infancia son más difíciles de curar en la edad adulta?
Las heridas más difíciles de resolver probablemente incluyen el abuso sexual, el maltrato físico y el abandono o la negligencia emocional severa. Asimismo, nos importan otras heridas más sutiles pero importantes, que tienen que ver con la inseguridad en las relaciones: experiencias de descuido, hostilidad, críticas muy severas, conflictos de lealtades, etc.
▪¿Cómo detectar…