Buen tiempo, grandes espacios abiertos naturales, aire limpio y puro, cultura, tradiciones y productores auténticos. Son muchos los ingredientes que convierten a Cuenca en el destino perfecto para escaparse, ahora que todos queremos huir de la ciudad.
Y la guinda de este pastel la pone su extraordinaria gastronomía. Morteruelo, ajo arriero, lomo de orza, zarajos, cordero, perdices, carnes de caza, quesos, alajú... Platos que degustar en muchas de sus tabernas, y un restaurante con estrella Michelin como es Trivio, junto a muchos otros establecimientos que merecen la pena, como Recreo Peral en la ribera del río o Raff en su casco antiguo.
Trivio (restaurantetrivio.com) Es la propuesta personal del chef Jesús Segura y ofrece una versión singular de la cocina de secano. Un viaje en el que confluyen la recuperación,…