david Jiménez (Barcelona, 1971) abrió la primera corresponsalía del periódico El Mundo en Asia, y desde ahí vivió, como reportero de guerra, infinidad de conflictos armados, desde la guerra de Afganistán a la llamada Revolución Azafrán de Birmania. Veinte años, que se dice pronto, en los que entró ilegalmente en Corea del Norte para informar del ascenso al poder de Kim Jong-un y consiguió que le prohibieran la entrada en China por sus informaciones sobre el Tibet. Fue sonoro su nombramiento, en 2015, como director de El Mundo, pero más sonora aún su destitución, un año después. Saldó cuentas con una novela, El director, que contaba todas las intrusiones del poder político y económico en el periodismo, todas las miserias de este oficio. Ahora publica su quinto libro, El corresponsal…
