Las villas han sido siempre esos lugares de encuentro en los días de verano y son, por lo tanto, sitios especiales impregnados de buenos recuerdos. Villa Mercedes, cuyo edificio fue erigido en 1901, es uno de esos rincones pensados para celebrar junto al mar Con unas vistes privilegiadas a la Bahía de San Antonio, este establecimiento con aspecto de paraíso, presenta una temporada que llega cargada de propuestas gastronómicas renovadas en las que siempre tienen cabida los productos más frescos y locales, propios del Mediterráneo. Además, en su jardín repleto de cactus, yucas, palmeras, cañas y heléchos, se puede apostar a que todas las horas del mundo serán pocas.
Carnes al grill como .el chuletón de vaca frisona o la picaña de Angus con puré de batata, pescados braseados, gambas…