Es, desde los años 70, sinónimo de hedonismo y música, y el resultado de una alquimia entre la excentricidad británica y el rock ‘n’ atemporal. Porque Pikes Ibiza no es sólo un hotel, también es un centro creativo, pionero en Europa de las artes y la cultura integradas en la industria de la hospitalidad. Por sus exuberantes jardines han paseado Grace Jones y Tony Curtis, y en su piscina, una de las más famosas del mundo, han nadado George Michael –grabó aquí el video Club Tropicana– o Freddie Mercury, quien celebró en él su 41 cumpleaños.
Para seguir siendo un símbolo de Ibiza por mucho más tiempo, Pikes Ibiza ha decidido renovarse este verano, pero conservando los elementos extravagantes de los interiores para preservar su identidad. Así lo ha hecho…