La fama les alcanzó de abuelas: ellas son las nonnas italianas, que con más de setenta años -algunas incluso rozan los 100- son estrellas del streaming con miles y millones de seguidores. Si no te lo crees, prueba a teclear Pasta Grannies, Nonna Violeta, Nonna Silvi, Nonna Natalina o Nunzia Caputo. Para ellas, un ravioli hecho a mano o una salsa familiar secreta son arte y memoria.
Sus cocinas huelen a levadura, a guanciale, a harina y a parmesano. Usan sémola, huevos de sus gallinas, especias de los balcones y hortalizas de sus huertos; se manchan las manos, tienden y prensan la pasta con maestría, ríen a carcajadas y celebran la comida como algo placentero y sagrado para juntar a seres queridos, reírse, charlar y saborear. En una época individualista…
