Tengo una amiga que es realmente alta, es bonita, amable y tiene buenas calificaciones, por lo que le llueven los prospectos. Cierto día recibió una carta de amor muy cool de un admirador anónimo. Ella empezó a hacerse ilusiones con este chico que, según decía, podría ser el amor de su vida, su alma gemela o algo así, por lo que acordaron una cita a ciegas y… ¡todo resultó perfecto! El chico era como lo imaginaba: amable, listo, generoso, simpático, atrevido, buena onda… ¡pero 15 centímetros más bajito que ella! Muchas de sus amigas le decían que esa relación no tenía sentido, pero yo, que soy su verdadero mejor amigo, le dije que la estatura no importa en cuestiones de amor, así que olvidó sus prejuicios y escuchó a su…
