Layla conoció a Daniel en una fiesta, de inmediato intercambiaron teléfonos, comenzaron a mandarse Whats y se aceptaron como amigos en Instagram. Un buen día, sin decir nada, se besaron. Ella dio por hecho que ya eran novios, sin sospechar que días después viviría la peor desilusión de su vida al verlo abrazando a otra niña. Al pedirle una explicación, Daniel le hizo saber a Layla que aquel beso no había sido una señal de compromiso, que solamente los había convertido en amigovios, nada más. Y agregó que si así lo quería, ella también podía salir con otros...
En este tipo de relación, tal como lo dijo Daniel, no hay compromiso alguno: a veces el chico actuará como tu novio; otras tantas, ni siquiera existirás para él. La clásica frase…