Su historia es aterradora, terrible, atroz, inconcebible. Su actitud, una cachetada con guante blanco para todos.
Y es que, ¿cómo alguien se atreve a sonreír cuando ha sufrido lo que él?
Sin dudar, Manrique Ferrer, actor, es de acero, de otra galaxia, de otro planeta… Ya lo admiro y lo quiero. Es de esa gente que llega a salvarte la vida, a hacerte el día, el año, la vida entera. Es justo eso: una cachetada con guante blanco para quienes solemos azotarnos por nimiedades.
De niño y toda su vida sufrió el rechazo de su padre, quien nunca ha entendido sus preferencias sexuales, y mucho menos su dedicación a la actuación, rechazo que lo hizo abandonar su casa paterna, en Tabasco, a los 14 años, para irse a vivir a…
