Ala muerte de Juan Gabriel, el 28 de agosto de 2016 a los 66 años, su legado no paró; al contrario, como un manantial inagotable, las canciones del Divo de Juárez comenzaron a sonar más y fueron aún más artistas quienes quisieron interpretarlo sin tener suerte.
Su herencia de bienes, tangibles e intangibles, quedaron bajo el resguardo de Iván Aguilera, a quien el cantante en vida, además de considerarlo como un hijo por ser su descendiente adoptivo por elección, también era asistente, coordinadory productor de algunos proyectos.
Juan Gabriel, sin adelantar nada a nadie, lo designó a él como el cuidador de todo. Su decisión habría sido porque Iván, además de ser buen hijo, había estudiado Administración de empresas pero, ahora, por una distracción, eso podría cambiar.
CAMBIO DE JUEGO…
