Durante la pandemia, Victoria Ruffo no la pasó bien, ya que después de que su esposo, Omar Fayad, gobernador del Estado de Hidalgo, se contagiara, ella también contrajo el virus. “Estuvimos encerrados 20 días cada uno en su habitación. Gracias a Dios, mis hijos fueron casi asintomáticos, se recuperaron sin problemas. Yo tuve tos, diarrea, perdí gusto y olfato”, relata la actriz, quien todavía batalla con las secuelas de la enfermedad, pues afirma que de pronto le atacan crisis de fatiga que la dejan sin fuerza. Sin embargo, ha dado la cara al público en Los amantes perfectos, y hasta el día de su cumpleaños salió a dar función. “No quería trabajar, pero me convencieron para hacer la fecha, lo más lindo es que me abracen mis hijos y que…