Era 1988 y la televisión vivía una época soñada, la joven Victoria Ruffo ya había conducido en el programa XETU y había sido parte del histórico Variedades de medianoche.
Edith González, por su parte, hacía unos meses formaba parte de un proyecto que prometía servir como trampolín en su carrera, una telenovela llamada Rosa salvaje, donde interpretaba a Leonela Villarreal y seguía participando eventualmente en la serie del momento, Papá Soltero.
Una de las telenovelas que nos robaban el aliento era Amor en Silencio y Erika Buenfil era la protagonista juvenil de la historia, la actriz, ya había sido invitada como parte del programa ¿Qué nos pasa?, interpretando a una cajera incompetente y había provocado suspiros como conductora de XE-TU al lado de René Casados
Todas hacían de todo en…