La artista se considera una madre empática que escucha las inquietudes de sus hijos y los impulsa para que se sientan plenos. “Mi hijo cocina, y es algo muy curioso porque antes de que naciera, un amigo mío le regaló una filipina (vestimenta para chef) y sin decirle yo nada, comenzó a cocinar, entonces ahora, cuando se quiere lucir y hay invitados, sale de la cocina con cualquier preparación que sorprende, tiene 16 años y ya desarrolla sus talentos. A mi hija también le gusta la cocina, pero ella quiere patinar, sueña con ser futbolista, por eso, en mi casa he tratado de impulsar sus habilidades más allá de su género, lo hago por su ímpetu y eso que ya traen como seres humanos. Siempre he respetado quiénes son”.…