Todo comenzó en marzo de 2019, Belinda y Lupillo Rivera coincidieron como coaches en La voz México. Desde el primer día, la química entre ellos fue evidente. Risas, miradas y largas charlas fuera de cámaras alimentaron los rumores de un romance secreto que, según Lupillo, sí existió. “Me preparaba el desayuno y me tomaba la mano sin soltarla”, ha contado el cantante, recordando aquellos meses en los que, asegura, nació una conexión genuina.
Durante ese tiempo, Lupillo se enamoró profundamente. Tanto, que se tatuó el rostro de la cantante en el brazo izquierdo. Según él, la historia terminó cuando vio a Belinda tomada de la mano de otro hombre.
Años después, Lupillo decidió abrir su corazón en su libro Tragos amargos, donde relata cómo nació y murió ese vínculo que…