Pescado, pollo, frijoles, nueces y semillas son las mejores fuentes de proteína. Es verdad que hay que limitar las carnes rojas, así como quesos y lácteos, eso sí, evita carnes frías, tocino y alimentos cárnicos procesados. Prefiere carnes magras, como pollo y pavo sin piel (res y lomo de cerdo también son excelentes fuentes de proteínas de alta calidad, hierro y zinc), salmón, atún, lenguado, merluza, tofu y quinoa; asimismo, leche y yogur desgrasados son buenas fuentes de proteína. Es vital consumirlas variadas para garantizar la ingesta diaria recomendada (la Organización Mundial de la Salud recomienda 0.75 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal), pues aportan vitaminas, minerales y nutrientes necesarios.
Las proteínas brindan aminoácidos, básicos para reparar y producir nuevas células y tejidos; también se encuentran en proteínas…