Y todo empezó con una nevada a primeros de año, una nevada que nos divirtió mucho, 1.20 en mi terraza, 2.30 encima de los muebles, todo muy gracioso lo iba fotografiando cada día. Con la belleza de los copos se me fue el santo al cielo y luego tocaba quitar nieve, algo que toda persona que haya ido a esquiar, sabe que lo primero es hacer caminos y no acumular, para la próxima estaré preparada aunque realmente espero que no haya próxima, primero porque Madrid no es una ciudad de nieve, por mucho que viéramos a gente esquiando por las calles, el caos fue un espanto y se encendió el botón de Alarma climática.
Después de eso, inundaciones, fuegos, sequía, temperaturas máximas y hasta un volcán que está muy enfadado,…