Un “me voy de parranda un par de años”, fascinados por el estudio de los clásicos, tan de moda en los siglo XVIII y XIX y fuente de inspiración no sólo en los viajeros, sino de pintores, escritores, arquitectos, decoradores, los cuales llenaban luego las casas y palacios de antigüedades, expoliadas de esos países o la arquitectura de los edificios institucionales y privados, donde se copiaba cada columna, escalinata, pórtico y todo tipo de adornos, que les pudiera parecer exóticos además de la última moda.
Al Grand Tour le han dedicado grandes escritores sus obras, desde Mary y Percy Shelley, Goethe o la gran Agatha Christie, donde a través de una colección de cartas, describe lo que fue su gran viaje alrededor del mundo. Fue el jesuita Richard Lassels, el…