• Evitar los cortes de carnes con alto contenido de grasas y la piel del pollo. • Las vísceras o achuras (sesos, mollejas, riñón, hígado, corazón, etc.). • Los embutidos (jamón, salame, chorizo, morcilla, mortadela, etc.). • Los lácteos enteros, quesos duros y semiduros, quesos cremosos o mantecosos, crema de leche y manteca. • Yema de huevo (la clara no contiene colesterol). • Productos envasados con grasas trans o hidrogenadas (productos de copetín y de pastelería, galletitas saladas y dulces, snacks, etc.) • Productos de panadería preparados con manteca o grasa. • Alimentos congelados prefritos. • Los aceites vegetales que han sido calentados varias veces, que por otro lado también forman sustancias tóxicas para el organismo.…