Son tan antiguas como efectivas, y también se basan en la acción de las vibraciones y su capacidad de actuar a niveles que otros métodos no alcanzan.
■ Meditación con cuencos tibetanos: también llamados cuencos cantores, estos instrumentos están realizados de la aleación de siete metales sagrados (oro, plata, mercurio, cobre, hierro, estaño y plomo). Se utilizan golpeándolos o frotándolos con distintos tipos de baquetas, y producen un sonido pleno, armonioso, profundo y etéreo, similar a un masaje sonoro, que influye a nivel físico, psíquico, mental, emocional y espiritual.
■ Terapias de sonido: se basa en el uso principalmente de sonidos ligados a la naturaleza, por ejemplo, ruidos de campo, ambientes selváticos, sonidos de animales, lluvia, mar, viento, etc. El objetivo es la relajación a través del contacto y el…