Soy ateo pero si pudiera pedirle algo a Dios lo tengo claro desde hace mucho tiempo: que permita a Clint Eastwood pasar muchos años más aquí, entre los mortales, que le dé salud, que le permita conservar sus facultades intelectuales intactas, su talento, esa cabeza, por favor. Que siga haciendo películas, las que quiera y le apetezca, como solo él las hace. Con esa visión del pueblo norteamericano tan lúcida y cabal, tan patriótica y crítica a la vez. Algunos todavía no entienden que en el arte de contar historias, todo cabe si está bien contado y no es panfletario. Si está mal contado, ningún tipo de discurso sirve. El francotirador no solo es una estupenda película, es también un análisis cruel de las consecuencias de la guerra.
Sin embargo,…
