EL CONOCIMIENTO SE CONFIGURÓ PAULATINAMENTE, por espacio de 10,000 años —porque los restos prehistóricos así lo demuestran—, aunque los sitios arqueológicos evidencian la observación sistemática y completa tanto del cielo como de los ciclos de la Tierra, por lo menos desde hace 3,500 años. Es posible apreciar el sentido estético, el mito y la cosmología mesoamericana en cada enclave grande o pequeño, no solo en sus elementos individuales, como monumentos, relieves, esculturas y pinturas, sino más bien en su conjunto, es decir, en la ordenación y la distribución de sus complejos ceremoniales.
Apreciemos la inteligencia de los pueblos mesoamericanos que llevaron las observaciones y los señalamientos de sus ancestros a un desarrollo y un refinamiento que apenas comenzamos a comprender. Lo que sigue es una manera diferente de apreciar su…
