Música y libertad parecen ser dos cosas que van de la mano. Lila Downs ha tratado, como un alquimista, de experimentar y combinar en todo momento una y otra. Así lo demuestra en todas sus canciones y en la emoción que permea en su voz cuando las interpreta. Vestida de rebozo, huipil y trenzas, ella porta con orgullo la mexicanidad, el apego a las tradiciones y el recuerdo de su tierra. Pero pese a que ahora parece que se encuentra en el clímax de su trayectoria, inició esta carrera movida por la conmoción cuando uno de sus vecinos mixtecas le pidió que tradujera un papel que, sin que él supiera, era el acta de defunción de su hijo. A partir de ese momento, ella empezó a componer canciones que darían…
