Una nueva investigación comprobó que unos pigmentos presentes en la piel de los frutos rojos, las antocianinas, son capaces de de incidir en la expresión de genes relacionados con el cáncer.
Por un lado, disminuyeron la expresión de genes que aumentan el riesgo de tumores, y por el otro, aumentaron la expresión de un gen de supresión tumoral.
■ “Los resultados más interesantes de nuestro estudio se relacionan con la cianidina, que es una antocianina muy abundante en el arándano silvestre, la grosella negra y el arándano rojo”, comenta Minna Rahnasto-Rilla, Doctora en Farmacia y autora principal del estudio.
■ Trabajando en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Finlandia Oriental, ahora, el grupo de investigación estudia si las antocianinas encontradas en los frutos rojos podrían activar la función…
