Los pensamientos intrusivos son ideas o imágenes que se cuelan en tu mente sin pedir permiso. Pueden ser absurdos, inquietantes o simplemente fuera de lugar. Imagina estar lavando los platos y de repente, ¡pum!, te imaginas olvidando cerrar la puerta de la casa o, peor aún, un escenario totalmente extraño como lanzarte a una piscina de chocolates derretidos (sí, es raro). No es que los quieras ahí, pero llegan sin invitación y a veces parecen imposibles de ignorar.
¿CUÁNDO SE VUELVEN UN PROBLEMA? Tener pensamientos intrusivos de vez en cuando es súper común, pero si comienzan a aparecer como comerciales de televisión (una y otra vez), es posible que necesiten un poco más de atención. Si estos pensamientos te provocan angustia, te dificultan concentrarte o interfieren con tus actividades diarias,…
